Oriflamme

  • Número de jugadores: 3 a 5 (bien a cualquier número)
  • Tiempo de juego: 20 minutos
  • Mecánicas: Roles ocultos, programación, gestión de mano y faroleo
  • Tipo: Competitivo (puntuación final)
  • Dependencia del lenguaje: texto en las cartas, necesita soporte de ayuda o aprenderse los roles. 
  • Primera vez que jugó Xavi: 2020 / 7 años.

¿De qué va?

El rey a muerto y diferentes familias se disputan la vacante al trono. Todo esta permitido: puñaladas traperas, asesinatos, complots… con tal que la familia a la que pertences se alze con el poder.

Oriflamme es un juego de dos autores nóveles franceses: Adrien y Axel Hesling, ilustrado por Tomasz Jedruszek y editado por Studio H.

Este juego es fruto de la colaboración de dos autores nóveles, es su primer juego, con una editorial tambien novel, studio H. Editorial que es la consecuencia de la estrategia de diversificación en los juegos de mesa de Hachette, un monstruo editorial Frances, con más de 195 años de historia a sus espaldas. Sorprendentemente no está editado en español, aunque sinceramente no es excesivamente dependiente del idioma. Las primeras partidas hara falta una pequeña hoja de ayuda con los efectos de las cartas y la tercera/cuarta los sabras de memoria.

La irrupción de ambos fue un pequeño terremoto en la industria del juego de mesa Frances, alzandose con el As d’or en 2020 (juego del año en Francia) con este: su primer juego diseñado/editado. No exento de cierta polémica, ya que mucho aficionado consideraba que la «influencia» de la editorial podía haber jugado a favor de recibir el premio, lo que le permitiría abrirse rápidamente un hueco en la industria y que había otros juegos que merecían más el premio.

Los componentes son simplemente cinco sets de 10 cartas por jugador, 5 cartas de ayuda, varios contadores de puntos de influencia (victoria) y el oriflamme, que permite ver el orden de activación de las cartas. La caja es original, se abre por el lateral, me gustaría ver mas así, ya que es bastante practica. La calidad de los componentes me parece muy correcta, parece que hay un buen saber hacer ahi de Hachette que puede transferirse a los juegos de mesa.

Oriflamme es un juego de roles ocultos, programación y gestión de mano. Gana el jugador que ha logrado mas influencia (puntos de victoria) para su familia al final de seis rondas.

El set-up es simple y rápido. Al principio de la partida, tomas siete cartas de tu mano y apartas tres. Cada jugador comienza con un punto de influencia. Un jugador se lleva el token de primer jugador y comienza la partida. El juego tiene seis rondas y cada ronda se divide en dos fases, una fase de programación en la que colocas una carta y otra en la que se resuelve la programación.

En la fase de programación, cada jugador empezando por el primer jugador, coloca una carta boca abajo bien, a la izquierda o a la derecha de la fila. O bien encima de una de tus cartas que esté ya sobre la mesa. Lógicamente, en la primera ronda, el primer jugador simplemente coloca una carta en la mesa.

En la fase de resolución, empezando por el que tenga la primera carta en la fila y siguiendo el orden del oriflamme (ese estandarte-lanza) cada jugador decide para su carta:

E Si la carta está boca abajo, el jugadordecide si la revela y aplica sus efectos o si bien la deja boca abajo y pone un punto de influencia sobre la carta. Esos puntos de influencia que vas acumulando sobre las cartas, los recuperas una vez decides revelar la carta en una ronda posterior (si no te han eliminado la carta antes claro!).

E Si la carta ya esta revelada, es obligatorio aplicar el efecto. Incluso si te es perjudicial.

Los puntos de influencia que te permiten ganar, se consiguen de tres formas:

 Cuando eliminas otra carta por algún efecto, ganas un punto de influencia.
 Si revelas una de tus cartas que tiene puntos de influencia encima puestos , los recuperas.
 Los efectos de algunas cartas te hacen ganar directamente puntos de influencia.

Como podeis ver, toda la chicha del juego esta en las cartas. Hay dos tipos de cartas:

E Las cartas de personajes: hay seis y cuando se desvelan se quedan en juego hasta que son eliminadas.
E Las cartas de complot: hay cuatro y cuando se desvelan, se aplican los efectos y se descartan.

Los efectos de cada cartas personajes son los siguientes:

 Soldado: elimina una de las cartas adyacentes.
 Arquero: elimina la carta al inicio o al final de la fila.
 Heredero: recupera dos puntos de victoria si no hay otro heredero en la fila.
 Señor: gana un punto de influencia y otro punto por cada carta adyacente que pertenezca a tu familia.
 Dopleganger: copia la habilidad de un personaje adyacente.
 Espía: roba un punto de influencia a un jugador que tenga una carta de su familia adyacente al espía.

Y aquí los efectos de las cartas intriga (se descartan una vez reveladas):

 Asesinato: elimina cualquier carta de la fila.
 Emboscada: si un adversario elimina esta carta, gana 4 puntos de influencia. Si la revelas o la eliminas tu, gana sólamente uno.
 Conspiracion: Una vez revelada, recupera el doble de los puntos de influencia que tuvieras sobre la carta.
 Decreto real: mueve una carta de la fila a la posición que desees. Esto puede hacer que el efecto de una carta-personaje no se llegue a ejecutar ese turno o que se ejecute dos veces.
 
Al final de seis rondas, se cuentan los puntos de influencia y el que más tenga, gana. A todos les quedara una carta en mano que se quedara sin jugar.

¿Qué tal para jugones?

Uno de los primeros juegos al que le dimos en familia y disfrutamos bastante es el famoso ciudadelas, así que estamos bastante acostumbrados en casa a los roles ocultos y al puteillo que esto suele conllevar. Otro juego que entró pronto en nuestra colección fue el famoso Colt Express, cuya mecánica principal es la programación y con el que hemos pasado muy buenos ratos en familia.

Así que este Oriflamme, que combina ambas mecánicas, me llamó mucho la atención. Sobretodo cuando se había llevado el título de juego del año en Francia, lo que supone que el título tiene un mínimo de calidad.

El juego tiene virtudes incontestables, de esas que un jugón aprecia. Entre ellas está el hecho de que apenas tiene entreturno, el juego es muy fluido. El juego además escala perfectamente de tres a cinco jugadores, aunque es más divertido a más jugadores. Las partidas son nerviosas y rápidas, unos veinte minutos. La interacción es constante y brutal. Se gana sobretodo a costa del otro: cargate una carta aquí con el soldado, espiale all, métele en una emboscada, etc. con el buen grupo, las risas están aseguradas entre puñalada y puñalada.

Todo el juego reposa en los efectos de las cartas y estas están bien equilibradas: todas tienen su momento y son efectivas en una partida, siempre que esten bien jugadas. La potencia de algunas y como «combinar» sus efectos no es tan evidente como parece. El hecho de poder insertarlas en la fila, encima de otra de tus cartas, da para más de lo que en principio esperaba y en las primeras partidas es fácil de pasar por alto.

La variabilidad de las partidas la da el hecho de separar tres de tus cartas al principio, lo que funciona sorprendentemente bien. Sin embargo, no nos engañemos, el juego es ligero. Pasadas ciertas partidas, las siguientes pueden dar la sensación de ser bastante similares. Hay una expansión que añade diez nuevas cartas y aumenta la variabilidad ya que se puede combinar (o jugar en stand-alone). Sin embargo, mi primera sensación es que rompe algo el equilibrio, aunque tengo que darle partidas para asegurarlo.

En cuanto a la rejugabilidad, no esta mal. Las partidas son cortas y siempre hay algún momento memorable del que querer «vengarse», con lo que la segunda partida es obligada. Siendo un juego tan portátil, corto en duración y rápido de explicar, es muy probable que vea bastante mesa. Sin embargo, siendo un juego de roles ocultos, atención porque tengo la sensación que la rejugabilidad es un poco «grupo dependiente». Si juegas siempre con las mismas personas, se pueden ver patrones, «quemar» y la diversión disminuir.

Quizás el problema principal para un jugón son las mecánicas en si. Los roles ocultos y la programación suelen hacer fruncir el ceño a más de un jugador experto. Mas que nada porque, incluso por separado, ambas pueden dar lugar a partidas caóticas: tu plan bien pensado, se va al traste porque a un jugador le ha dado por jugar «mal» o de forma «no optima», de una forma lunática o se ha pegado un faról increiblemente absurdo (locura o genialidad?). En cualquier caso, suelen ser juegos en los que puedes perder la sensación de control por razones diversas y en el que un jugón se puede frustar, ya que a veces no gana el que «mejor» ha jugado. Combina ambas mecánicas y puede dar lugar a un juego caótico al cuadrado.

Mi sensación es que Oriflamme, aún siendo caótico, es menos de lo esperable. Quizás la gran virtud del juego es que tienes algo de control dentro de ese caos una vez entiendes como los personajes interaccionan. Los hermanos Hesling han creado un equilibrio en esa confusión, que permite a quien juega bien tener una ventaja, en muchos casos definitiva.

Sin embargo, una vez más, no nos engañemos: más de una partida se decide por azar y/o algún movimiento extraño por parte de algún jugador. Incluso puede darse algún momento de kingmaking. Este es el peaje a pagar por tener ese ambiente de puñaladas, faroleo, venganza… en apenas quince minutos. Lo bueno es que la corta duración atenúa la sensación de frustración que puede darse para alguno que está en la mesa.

¿Qué tal para jugones en formación?

Como siempre, me pregunto si este juego se presta para un jugador, no completamente nòvel, pero que tampoco tiene muchísima experiencia: lo que yo llamo «jugadores en formación» y que explico un poco cuales son sus características aquí. Así que, analizemos si esto funciona para este tipo de jugador.

Empezemos por la temática e ilustraciones. El diseño gráfico es muy bueno, se nota la experiencia del ilustrador en estas lides, y transmite la temática. Hablando de esta última, medieval e intriga, puede entrar o no, pero al menos es algo reconocible. No pienso que habrá una reticencia inicial por parte de ningún jugador..

Las reglas son muy simples y accesibles, en menos de cinco minutos lo tienes montado y explicado a quien sea, incluso no jugones. Algo más complicado quizas sea pillar algunas interacciones de cartas, pero lo básico en dos, máximo tres partidas, lo comprendes. No es un juego demasiado profundo, pero tus seis a siete partidas «nuevas» las tienes, ya que tus siete cartas iniciales varian en cada partida y puede dar lugar a combinaciones que no habías visto o pensado antes.

Además las partidas son realmente cortas y eso da para repetir partidas. El juego es muy portátil, lo puedes sacar en cualquier parte, lo que lo hace facilmente sacable a quien sea.

Como he comentado antes, es bastante caótico y algo azaroso, lo que no es malo en si para un jugador menos experimentado, sobretodo cuando se mezcla en la partida con jugones. Yo soy de la opinión que un punto de caos/azar es necesario en estos casos, o las partidas se decantan siempre para el jugón, ya que tiene mucha más experiencia.

Atención a la interacción. Es importante que los jugadores sean capaces de aceptar las puñaladas traperas. No llega extremo de un juego de negociación o semi cooperativo donde alguien te pueda traicionar después de haberte jurado y perjurado que te iba a ayudar, pero no deja de ser una interacción directa y a mala leche. Para mi este es el punto negro para jugones en formación y no jugones: no es un juego que se pueda sacar a gente «susceptible».

En resumen…

Oriflamme tiene sus virtudes y es una propuesta muy interesante. No sé si tanto como para ser elegido juego del año, pero si como para destacar entre la masa. Son sensaciones similares a un love letter o incluso a un ciudadelas (pero con una duración aceptable y sin sufrir de AP). Si te gusta alguno de estos dos, te recomiendo que al menos lo pruebes.

En resumen, es un juego de esta bien producido, es fluido, sencillo, portable, escala bien, tiene interacción directa de puteillo, con una duración de partida óptima y sobretodo… accesible. Puede ser muy divertido con el grupo adecuado. 

¿Es un juego caótico? Sin duda, aunque te lo parecera cada vez menos conforme lo vayas jugando. Anyway, si no te gusta el descontrol, sal corriendo… ¿Tienes un grupo de jugadores susceptibles? Cuidado, probablemente no les encaje, quizás mejor pasar. ¿Poca profundidad? Bueno, es un juego de diez cartas por jugador que cuesta quince euros, da bastante más de lo que parece. Aquí llevamos ya unas quince partidas y sé que ira saliendo más, pero no pidas tampoco peras al olmo.

En mi caso Oriflamme se queda en la colección porque es un juego correcto, quizás no espectacular, pero que por sus características y mi contexto va a ver mucha mesa (ya lo ha hecho). Esto lo puedo jugar con Sylvie y Xavi a tres (incluso hay variante oficial a dos que no he probado), en mis reuniones familiares, con alguna pareja de amigos no jugona y que no tenga problema con el puteillo.. Esto se podría sacar incluso entre jugones en un fin de sesión con unos cubatas y tomándoselo como un party. PERO, cuidado, este es mi caso particular que no puede ser el tuyo.

Puntos positivos 🙂

thumbsup Roles ocultos y puñaladas traperas: si tienes gente a la que le gusta esta combinación, es tu juego.

thumbsup Simple y accesible, cualquiera puede jugar

thumbsup Set-up mínimo, jugando al minuto de abrir la caja.

thumbsup Interacción constante y directa (positivo si te gusta la interacción claro).

thumbsup Rejugabildad alta, siempre hay ganas de revancha.

Puntos negativos 🙁

thumbsdown Roles ocultos y puñaladas: a evitar con gente susceptible.

thumbsdown Caótico.

thumbsdown Grupo dependiente.

thumbsdown Profundidad/Variabilidad algo limitada, no deja de ser un juego de 10 cartas y 15 minutos!

Valoración final

Mi escala sigue las guidelines de la BGG

Como jugón: 7/10.

Es muy difícil recomendar este juego, ya que dependerá mucho de los gustos del jugón y de su grupo de juego. Si eres un jugador al que no te gustan las mecánicas de oriflamme ya de por si, haz un instant pass. Si tu grupo es sólo jugones que disfrutan sobretodo de euros con poco azar, instant pass también.

Sin embargo, lo que este juego propone, lo lleva muy bien a la mesa. Con el buen grupo y en el buen momento, se puede disfrutar muchísimo. Así que si eres de los que les gusta variar y no solo comer arena, afila tu cuchillo y mete un par de puñaladas con este juego. Probablemente lo disfrutes.

Para «jugones en formación»: 8/10.

Simple de reglas y rápido, un jugón en formación o incluso un no jugón puede estar disfrutando a los cinco minutos de sacarlo a la mesa, teniendo aún así su punto de estrategía, que lo separa de un puro party. Todo en un formato hiper portable y económico. En cualquier caso, lo que hace destacar este juego es sus mecánicas, la interacción directa y la ambientación que genera y que es su punto fuerte y debil.

Oriflamme podría considerarse incluso un juego de iniciación en el hobby si no fuera por la temática y ese puteillo que tiene y que puede echar para atras a depende que jugadores. O al contrario, es posible que esto sea mejor gateway game con depende que no jugones que un ticket to ride o carcassone.

Lógicamente, no es tampoco un juego «familiar» típico a recomendar, pero que leches: a veces hay que poner en su sitio a esos mocosos . Aunque debo reconocer que Xavi me ha dado algún que otro correctivo… es lo que tiene el caos.